HIDRATACION DURANTE EL MARATON.

Los expertos no se ponen de acuerdo sobre la mejor forma de hidratar a los corredores.
¿Cuánto líquido debe ingerir un corredor de maratón durante la carrera? La pregunta parece simple pero lleva 70 años generando controversia. Después de muchos consejos, que han cambiado a lo largo del tiempo, un equipo científico ha llegado a la conclusión de que la mejor forma de mantener una hidratación correcta es que el atleta beba según la sed que tenga.

“Más que guiarse por rígidas normas que no sirven de mucho en una situación tan dinámica como una carrera y que no tienen en cuenta las particularidades de cada corredor, lo mejor es que el deportista confíe en la sensación de sed. Es el indicador más fiable”, explica a elmundo.es la doctora Tamara Hew-Butler, experta en medicina deportiva de la Universidad de Ciudad del Cabo.

Aunque históricamente el Colegio Americano de Medicina deportiva (ACSM, según sus siglas en inglés) ha considerado que la sed no es un buen medidor para saber cuándo hay que tomar líquido y se centran más en el peso del deportista, los miembros de la Asociación de Directores Médicos de Carreras de Maratón (IMMDA) han aceptado la sed como la mejor aliada del maratoniano, según cuenta un trabajo publicado en ‘Clinical Journal of Sports Medicine’.

La cantidad de líquido que se pierde durante un maratón está condicionada por diversos factores como el peso corporal del atleta, la velocidad a la que corre y la temperatura ambiental. Además, hay que tener en cuenta las condiciones individuales de cada deportista, por lo que la IMMDA se ha convencido de que no se pueden aplicar unas normas estándar sobre cuánto debe beber cada uno.

“Cada individuo responde de manera diferente ante una misma situación y no debe dejarse guiar por lo que hacen los demás. La sed es una sensación personal, precisa y dinámica, ya que responde a los cambios del organismo. Por esto es la mejor señal para el atleta de que necesita beber”, afirma la doctora Hew-Butler, principal autora del trabajo.

Asimismo señala que “no se trata sólo de beber agua sino que también conviene que los atletas se ayuden de bebidas isotónicas o fruta para reponer las sales que pierden por el ejercicio”.
Ni por exceso ni por defecto

Tan malo es ingerir poco líquido durante la carrera, lo que puede producir la deshidratación del atleta, como pasarse con el consumo, ya que esto último puede derivar en hiponatremia, una condición que se da cuando hay niveles muy bajos de sodio en la sangre.

Las actuales recomendaciones de la ACSM establecen que los maratonianos deben consumir entre 600 y 1.200 mililitros por hora durante una carrera, dependiendo de su peso y velocidad. Como esta cantidad está sacada de un estudio con atletas varones de elite, posteriormente la IMMDA rebajó el rango a entre 400 y 800 mililitros por hora, para adaptarla a deportistas menos profesionales.

No obstante, los últimos consejos de los expertos indican que lo mejor es que los corredores beban cuando tengan sed y que presten atención a los cambios que experimente su organismo.

“Los atletas tienen que ir probando en los entrenamientos cómo les va mejor. Si alguien siente sed, debe beber y si se nota hinchado tiene que dejar de beber”, concluye la experta de Ciudad del Cabo. “Parece así de sencillo, pero no tengo duda de que la controversia sobre el tema seguirá”,

EL DEPORTE Y LA SALUD CARDIOVASCULAR.


La Sociedad Española de Cardiología (SEC) ha anunciado la realización de un ambicioso Estudio de Muerte Súbita en deportistas. El objetivo es disponer de protocolos de identificación de riesgo, una medida que beneficiará los cerca de siete millones de deportistas federados que hay en España
Más de 4.000 especialistas -toda una cifra récord- se dieron cita en Valencia con motivo del reciente congreso anual de la Sociedad Española de Cardiología (SEC). La muerte súbita de los deportistas fue uno de los temas estrella del programa científico. Y es que empezamos a necesitar más de una mano para contar los futbolistas profesionales que han sido diagnosticados de muerte súbita. Los cardiólogos avisan de que puede ser un riesgo más habitual de lo que creían e invitan a tomar medidas preventivas.
El corazón de los deportistas profesionales crece y crece porque el ejercicio intenso al que viven sometidos durante años remodela el órgano cardíaco hasta un tamaño el doble del de un corazón normal. Son corazones puestos a prueba que, en el caso de sufrir alguna mutación o defecto genético heredado (difíciles de reconocer en condiciones normales), pueden sufrir graves problemas a edades tan poco asociadas a los problemas de corazón como los 35 años.
Se calcula que en España hay cerca de siete millones de deportistas federados que ponen continuamente a prueba sus corazones en las competiciones oficiales. Por otra parte, cerca de 12 millones de españoles realizan también ejercicios intensos de forma voluntaria y en ratos de ocio. Esto hace que, en conjunto, la SEC reconozca una cincuentena de casos de muerte súbita, fatales y no fatales, cada doce meses.
El gran eco mediático que han tenido los últimos casos vividos en la Liga de Fútbol Profesional, ha propiciado que la SEC anunciara en Valencia la puesta en marcha de un Estudio Español de Muerte Súbita en Deportistas, el primero que se hace en nuestro país.
Se pretende que antes del 2020 haya protocolos de identificación de riesgo para los deportistas federadosLo que se pretende conseguir es que antes del 2020 haya protocolos de identificación de riesgo para todos los deportistas federados, principalmente en disciplinas como el ciclismo, el triatlón, el piragüismo, el remo, el baloncesto, el tenis o el fútbol. El estudio está respaldado por el Consejo Superior de Deportes (CSD), la Secretaría de Estado para el Deporte, la Sociedad Española de Patología Forense, el Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses y la Federación Española de Medicina del Deporte.
La paradoja de los cardiópatas
Además del deporte, sin embargo, el Congreso de la SEC abordó también otros temas de un conjunto de enfermedades que tienen una incidencia notable. En los 10 primeros meses del año 2010, han muerto en España casi 98.000 personas por causa de un trastorno cardiovascular. El presidente electo de la SEC, Vicente Bertomeu Martínez, señala la paradoja siguiente: “mueren menos cardiópatas y, por tanto, crece el número de cardiópatas vivos y también el gasto sanitario que supone mantener vivos a tantos cardiópatas”.
Las principales enfermedades cardiovasculares son la cardiopatía isquémica, el ictus y dos enfermedades emergentes: la insuficiencia cardiaca y la artropatía periférica. Entre los mayores de 65 años, la incidencia de infarto de miocardio es cinco veces mayor en los hombres que en las mujeres. Todos estos datos provienen de un estudio epidemiológico llevado a cabo en Barcelona durante 10 años (1998-2008) y que se presentó en el congreso de Valencia. El estudio reunió cerca de un millar de sujetos.
Síncopes e imágenes
Los cardiólogos distinguen actualmente tres tipos de síncope: uno de origen neurológico y conocido popularmente como lipotimia, que suele tener lugar en pacientes jóvenes [...]